Los
presostatos podemos definirlos como interruptores de presión cuya
función primordial es cerrar o abrir un circuito eléctrico
dependiendo de la lectura de presión de un fluido. Su funcionamiento
podría parecer complicado pero no es nada del otro mundo. El fluido
ejerce una presión sobre un pistón interno haciendo que
se mueva hasta que se unen dos contactos. Cuando la presión baja,
un resorte empuja el pistón en sentido contrario y los
contactos se separan. Un tornillo permite ajustar la
sensibilidad de disparo del presostato al aplicar más o menos fuerza
sobre el pistón a través del resorte. Usualmente tienen dos ajustes
independientes: la presión de encendido y la presión de apagado.
Ahora
si los queremos ver en funcionamiento, los campos en donde desempeñan
funciones son realmente variados. Por ejemplo cuando tenemos en el
auto una baja presión de aceite vemos una luz roja, esta está
conectada a un presostato. También podemos encontrarlos protegiendo
equipos de refrigeración de altas y bajas presiones.
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